El nuevo presidente de ASIPLA comparte su visión de la industria para los próximos años, los desafíos que enfrenta el sector y la importancia de promover una discusión basada en evidencia sobre sostenibilidad, economía circular y desarrollo productivo.
¿Qué te motivó a ser presidente de ASIPLA?
Durante el último año, como presidente del Comité de Políticas Públicas de ASIPLA, tuve la oportunidad de conocer de cerca el importante trabajo que realiza el gremio para aportar desde una mirada técnica y basada en evidencia a los debates sobre sostenibilidad, economía circular y regulación. También pude constatar el valor que tiene ASIPLA como espacio de articulación entre la industria, las autoridades, la academia y otros actores relevantes del ecosistema.
Lo que me motivó a asumir este desafío es la posibilidad de seguir fortaleciendo ese rol, junto con impulsar una visión cada vez más colaborativa de nuestro sector. Creo que la industria tiene una gran oportunidad de contribuir a una conversación más equilibrada sobre los plásticos, destacando el aporte que estos materiales realizan a la mejora de la calidad de vida de las personas, al mismo tiempo que asumimos con responsabilidad los desafíos ambientales asociados a su gestión final.
También aportar junto a la nueva mesa directiva, con una mirada renovada que nos lleve no solo a defender nuestra industria, si no que a actuar con iniciativa y de forma proactiva frente a los desafíos que tenemos por delante. Estamos muy alineados en la mesa con este último punto.
¿Cuál crees que es el principal desafío de la industria del plástico para los próximos años?
La industria enfrenta desafíos importantes en distintos ámbitos, pero también grandes oportunidades para seguir contribuyendo al desarrollo sostenible del país.
Uno de los principales desafíos es avanzar hacia una discusión regulatoria cada vez más basada en evidencia técnica y en una comprensión integral de los impactos económicos, sociales y ambientales de las distintas medidas que se proponen. ASIPLA tiene un rol fundamental en este ámbito, aportando conocimiento, datos y experiencia para contribuir a políticas públicas que sean efectivas, sostenibles y aplicables en la práctica.
Al mismo tiempo, vivimos en un contexto internacional cada vez más complejo e incierto. Los acontecimientos geopolíticos de los últimos años han demostrado la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro y la rapidez con que pueden cambiar las condiciones de los mercados. Esto exige una industria resiliente, capaz de adaptarse y responder a escenarios cada vez más dinámicos.
Por otra parte, existen desafíos estructurales que afectan la competitividad de la industria manufacturera en Chile, como los altos costos energéticos, los tiempos asociados a la tramitación de proyectos, impuestos a las empresas más altos que el promedio OCDE, lo que nos quita competitividad frente a países vecinos. Ya hemos visto como empresas insignes de nuestro rubro han optado por irse de Chile en los últimos años, como Amcor o Vinilit. Esto no puede seguir pasando.
Como ASIPLA, nuestro desafío será trabajar de manera colaborativa con autoridades, gremios y distintos actores de la sociedad en estos temas.
¿Qué mito sobre los plásticos te gustaría derribar?
Más que un mito, me gustaría contribuir a una conversación más equilibrada sobre los plásticos. Muchas veces se asume que, por definición, son materiales poco sostenibles, cuando la realidad es todo lo contrario.
Los plásticos cumplen un rol fundamental en nuestra vida cotidiana y han contribuido significativamente a mejorar la calidad de vida de las personas en ámbitos como la salud, la conservación de alimentos, la seguridad, la construcción y el acceso a tecnologías más eficientes. Además, en muchas aplicaciones presentan ventajas ambientales muy importantes, como un menor consumo de materiales, energía y agua durante su fabricación y transporte, lo que hace que tengan un análisis de ciclo de vida mucho más sustentable que materiales alternativos.
Al mismo tiempo, es evidente que existen desafíos importantes asociados a los residuos plásticos y el manejo al final de su vida útil. Por eso, la conversación no debería centrarse únicamente en el material, sino en cómo diseñamos, utilizamos y gestionamos esos productos para que permanezcan dentro de una economía circular.
¿Qué te gusta hacer cuando no estás trabajando?
Me gusta mucho jugar tennis.
¿Qué libro, podcast o serie recomendarías hoy?
Ahora estoy leyendo el libro Peak Human, de Johan Norberg. En él, se revisan 7 de las mayores civilizaciones de la historia, y se analizan los puntos comunes en sus respectivos auges y caídas. Lo recomiendo.

